Los secretos de una buena escarificación del césped

Llega el otoño y tu jardín requiere nuevos cuidados y atenciones, como ya hemos visto en anteriores posts. Hoy nos vamos a centrar en el césped, que es la zona del jardín más sufrida, especialmente en los meses de verano (en los que ha tenido un uso intensivo y ha soportado los rigores del calor y la sequía) y por tanto necesita un tratamiento completo. Pero además de los cuidados básicos (regar, cortar y abonar), tener un césped bonito, sano y fuerte exige una tarea de mantenimiento fundamental: la escarificación.

Esta técnica de jardinería consiste básicamente en eliminar la capa (llamada fieltro) de restos orgánicos que se han ido acumulando sobre el césped a lo largo de los meses anteriores. Un manto de paja, musgo, hojas secas y otros residuos que acaba siendo tan denso y tupido que no permite el paso del agua, el aire y los nutrientes hasta las raíces.  Lo que acaba deteriorando el césped, e incluso asfixiándolo.

La escarificación es una tarea de mantenimiento sencilla, pero no puede realizarse de cualquier manera. Hay que hacerla en el momento adecuado y de la forma correcta. Aquí te explicamos todo lo que necesitas saber.

 

La diferencia entre escarificar y airear

Escarificar y airear el césped no es lo mismo. Son técnicas distintas y persiguen objetivos diferentes. Como hemos visto, escarificar es eliminar la capa de materia orgánica que se acumula en la superficie del césped, el fieltro. La técnica consiste en rasgar ligeramente el suelo mediante un rodillo armado con cuchillas que realizan cortes verticales, a un nivel muy superficial, para reducir el manto orgánico y permitir así que el césped absorba el agua y los nutrientes. En el proceso pueden cortarse algunas raíces, algo que no debe preocuparte ya que se regeneran con facilidad.

 

La necesidad de airear proviene de otro problema: el uso excesivo y el paso del tiempo compactan excesivamente el suelo (especialmente el arcilloso) hasta el punto de que impiden la correcta circulación del aire y el agua. La tierra no se oxigena y el agua no se filtra hasta las raíces, encharcando el césped. Así que la planta no se alimenta. La solución es hacer pequeños agujeros en el suelo, de aproximadamente 1 cm de grosor y 9 cm de profundidad, para romper esa dura capa compacta y permitir la entrada del aire y el agua. El momento adecuado para airear el césped es en la época de crecimiento, entre mayo y agosto.

Cuándo es el momento ideal para escarificar el césped

La escarificación hay que realizarla en el momento adecuado, que es en primavera o en otoño. No hacerlo así puede resultar perjudicial para el césped, llegando a dañar su salud seriamente. Eso es debido a que la escarificación exige unas buenas condiciones que ayuden al césped a recuperarse con rapidez y seguridad: básicamente calor, sol y lluvia, evitando el exceso de calor y el frío intenso. Si la tarea se lleva a cabo bajo unas condiciones inadecuadas, el césped puede tardar semanas o meses tiempo en recuperarse, e incluso quedar dañado irremediablemente.

Además, no conviene escarificar el césped si es demasiado joven, ya que las raíces no son lo bastante profundas y no han agarrado suficientemente. Lo recomendable es que tenga al menos tres años para realizar la primera escarificación.

 

Cómo hacer una buena escarificación, paso a paso

1. Lo primero, que el césped se encuentre en condiciones óptimas: la tierra debe estar húmeda pero no mojada; y hay que segar la hierba uno o dos días antes, con un corte lo más bajo posible (unos 4 cm).

2. Pasar el escarificador por toda la superficie de césped. Lo recomendable es hacerlo en al menos dos pasadas y que estas sean transversales, para conseguir una escarificación más eficaz. Un primer pase en una dirección y el segundo en perpendicular.

3. Las cuchillas no deben entrar con demasiada profundidad en la tierra, para evitar una ruptura excesiva de las raíces. Medio centímetro será suficiente, tanto para una buena escarificación como para alojar luego las semillas de la resiembra.

4. Una vez finalizada la escarificación, hay que recoger todos los desechos que han quedado sobre la superficie con un rastrillo abanico, de púas flexibles para no perjudicar el césped. También puedes usar un cortacésped con recogedor para una limpieza más exhaustiva y cómoda.

5. Después de escarificar es recomendable fertilizar o recebar. El recebo consiste en cubrir la superficie con una ligera capa de arena, mezcla de mantillo + turba o sustrato universal para mejorar el suelo.

6. También podemos aprovechar para resembrar tras el recebo. Otoño es la estación más propicia para hacer una adecuada resiembra del césped en mal estado (zonas con calvas o poco tupidas).

7. Por último, para que el recebo se asiente, es fundamental una buena sesión de riego al finalizar la tarea.

Y aunque después de todo el proceso tu césped tendrá una apariencia poco estética, no te preocupes: si has hecho las cosas bien en pocos días estará esplendoroso, regenerado y con vigor renovado.

 

Ventajas de usar escarificadores eléctricos o de gasolina STIHL

La escarificación se puede hacer de dos maneras: manual o con máquina. La primera alternativa supone un trabajo muy cansado y poco eficaz, y válida solo para los jardines más pequeños. Hoy en día tienes magníficos escarificadores, eléctricos o de gasolina, que se adaptan al tamaño de tu terreno y te aseguran una escarificación perfecta de una manera cómoda, sencilla y sin apenas esfuerzo.

STIHL, el especialista en el cuidado del jardín, te ofrece dos opciones en función del tamaño de tu jardín. El escarificador eléctrico STIHL RLE 240 es ideal para pequeños jardines. Una máquina silenciosa y sin emisiones que asegura una buena aireación del césped y elimina eficazmente las malas hierbas, el musgo, los restos de material cortado y los enredos de hierba. Es fácil de maniobrar y transportar  y puedes regular la profundidad de trabajo de la cuchilla hasta en seis posiciones.

Para superficies de césped más amplias tienes el escarificador de gasolina STIHL RL 540. Potente y cómodo de manejar, llega hasta el rincón más apartado de tu jardín y te ofrece prestaciones extraordinarias.

Ya sabes. Si quieres seguir disfrutando de un césped sano, fuerte y bonito, este otoño toca escarificar.

 

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