La recolección de la aceituna y el cuidado del olivar

El pasado 26 de noviembre se celebró el Día Mundial del Olivo, una fecha en la que desde 1992 se reivindica lo que este cultivo –y sus dos productos estrella: el aceite de oliva y la aceituna- significan para nuestra agricultura, nuestra economía, nuestra cultura gastronómica e incluso para la conservación de nuestros pueblos y recursos naturales. Sí, en España conocemos muy bien el inmenso valor de esta riqueza universal, por eso lo hemos hecho tan nuestro. Por eso producimos las mejores aceitunas y el mejor aceite de oliva virgen del mundo. Una riqueza que se encuentra en los infinitos mares de olivos de las grandes explotaciones (somos el mayor olivar del planeta, con más de 300 millones de olivos) y también en los pequeños olivares, que son tan valiosos como el que más.

Un tesoro que hay que saber aprovechar y, sobre todo, hay que saber cuidar: antes, durante y después de la recolección. A estas pequeñas explotaciones olivareras va especialmente dedicado este post.

Cuándo empezar a recolectar la aceituna

Ahora mismo nos encontramos en la mejor época para la recolección de la aceituna, que suele realizarse entre los meses de octubre y enero. Elegir el momento preciso dependerá de nuestra intención última: si realizamos una cosecha temprana, en verde, cuando la oliva es aún joven, la calidad del zumo obtenido será superior y conservará todas sus propiedades organolépticas y saludables, aunque la cantidad de aceite de oliva virgen extra (AOVE) obtenida será menor. En cambio, si esperamos a final de temporada obtendremos más cantidad de zumo de oliva, ya que el fruto contiene mayor índice de materia grasa, pero perderá un porcentaje de sus atributos.

Esto, en términos generales. Hay otros factores que también influyen en la maduración del fruto y que, por tanto, debemos tener en cuenta a la hora de elegir la fecha óptima para recolectar la aceituna: la zona de cultivo, la climatología, la variedad de la oliva, el tipo de explotación… Nuestro consejo: un control adecuado de ese proceso de maduración, hasta que veamos que la aceituna está en su grado justo.

En el caso de las aceitunas para consumo (otro de nuestros tesoros gastronómicos) el mejor momento para la colecta es al principio de la temporada, justo antes del cambio de color (envero), cuando el fruto verde intenso adquiere un tono verde amarillento y lo recubre una fina capa de cera natural. Listas para aliñar a tu gusto, como te explicamos en este anterior post.

 

Los diferentes métodos para recolectar la aceituna

Una vez escogido el momento para realizar la recolección de la aceituna, toca elegir cómo. Existen varios sistemas, cada uno con sus ventajas y sus desventajas.

El ordeño

Es el más antiguo y consiste en recolectar las aceitunas una a una, a mano, y echarlas en una cesta que el recolector lleva colgada. Por tanto, los frutos no tocan el suelo antes de llegar a la almazara (oliva “de vuelo”), de modo que no tienen golpes o impurezas ni se ensucian de tierra. Este método ancestral es más cuidadoso y permite seleccionar las aceitunas en su óptimo grado de madurez, pero también es más lento y requiere mucha mano de obra. Se emplea especialmente para obtener AOVE de la máxima calidad.

El vareo

En esta técnica se utilizan largas varas para golpear las ramas del olivo y hacer caer los frutos al suelo, generalmente sobre una manta de lona o un paraguas recolector que se coloca bajo el árbol. También se pueden recoger con la ayuda de una sopladora o una máquina barredora. Aunque menos que en el ordeño, se necesita un buen número de braceros y un gran esfuerzo; y además, el golpeo indiscriminado de las ramas puede dañar el olivo y la caída de la aceituna al suelo puede perjudicar la calidad del aceite.

El vareo por vibración

Es el sistema más actual y avanzado. Los vareadores son máquinas de uso individual que utilizan la vibración para hacer caer la aceituna de una forma rápida y con el mínimo esfuerzo para el recolector. Y también con el mínimo daño para el olivo. Existen dos tipos de vareador:

De peine. Tiene una serie de varillas en forma de “V” que vibran a gran velocidad y van haciendo caer las olivas de las ramas.

De gancho. Se ajusta a las ramas, de una en una, y las agita hasta que se desprenden las olivas en su totalidad.

También existe la posibilidad de usar otros sistemas más potentes, acoplados a un tractor, que sacuden el árbol en su totalidad, desde el tronco (un método que puede resultar más perjudicial para el olivo).

La gran ventaja de utilizar vareadores es que este método automatizado requiere menor número de jornaleros para una mayor productividad y además permite trabajar incluso en zonas de difícil acceso.

 

Máquinas STIHL para antes, durante y después de la recolección

STIHL es la marca número uno en el olivar y ha diseñado las mejores máquinas para acompañar al olivarero en cada etapa de la cosecha y el mantenimiento del olivar, facilitando el trabajo al máximo. Sus guías, el compromiso con la innovación, la productividad y el cuidado tanto del olivo como del usuario. Especialmente las nuevas máquinas de batería (vareadores, sopladores, desbrozadoras y motosierras), que destacan por su ligereza, ergonomía y reducidas vibraciones para el usuario, además de cero emisiones contaminantes.

Antes de la cosecha

Mantener malas hierbas a raya, fumigar los olivos y abonarlos son trabajos imprescindibles que han de realizarse en una fase previa a la recogida de la aceituna. Pensando en estas labores, STIHL ha diseñado máquinas especialmente eficientes, con máxima ergonomía y potencia. Desbrozadoras, para eliminar la mala hierba de los ruedos reduciendo el uso de herbicidas  y manteniendo el suelo preparado. Pulverizadores y atomizadores, para desinsectar los olivos y aplicar el abono. Perfectos para evitar el repilo y prevenir la aparición de plagas y enfermedades.

Durante la cosecha

Los vareadores de peine y de gancho de STIHL son especialmente eficaces y ligeros, con mínimas vibraciones al usuario y gran ergonomía. Apuran la colecta al 100% y sirven para plantaciones de cualquier tipo, incluso para variedades difíciles como la arbequina y la cornicabra, o para la recogida de aceitunas de verdeo. El vareador de batería SPA 65 es una máquina aún más ligera, con un alto rendimiento y autonomía, que presenta bajos niveles de ruido y cero emisiones.

Los sopladores son muy útiles para preparar y limpiar el terreno, así como para recolectar la aceituna una vez que ha caído al suelo. El de batería, además, hace el trabajo sin ruido.

Después de la cosecha

La motosierra interviene directamente en el rejuvenecimiento del árbol, un cuidado imprescindible cuando hablamos de los olivos. Este trabajo es tarea fácil con las motosierras de STIHL por su potencia, ligereza y precisión; la motosierra de batería MSA 161 es ideal para la poda y especialmente en zonas sensibles al ruido. Las podadoras de altura STIHL facilitan el corte de ramas desde el suelo, hasta 4 metros altura, con la máxima comodidad y seguridad.

 

Apadrina un olivo

STIHL quiere llevar su compromiso con el olivar más allá de la tecnología y el servicio profesionalizado. Por eso colabora desde hace años con la fundación Apadrina un Olivo (apadrinaunolivo.org), cuyo objetivo es la recuperación de los más de cien mil olivos centenarios abandonados de Oliete (Teruel), su protección, conservación y el fomento de la biodiversidad.

Este proyecto es también una solución para la repoblación de zonas rurales deshabitadas, una riqueza en peligro de desaparecer. Además de proteger el medio ambiente, apoya a jóvenes emprendedores en zonas rurales, educa para crear conciencia rural y ayuda a generar economía sostenible y social en la zona.

Si tú también quieres colaborar en esta causa tan necesaria, solo tienes que entrar en apadrinaunolivo.org. Con una pequeña contribución anual harás mucho bien.

 

 

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