Noviembre, ¡ahora sí es otoño!

“A principios de noviembre, tu fuego enciende”, dice el refrán. Se acabaron las bromas, se acabaron las noticias de que en lugar de en otoño, estamos en “veroño”… ¡Hace frío!, hiela, o casi, de noche, se hace cierto ese refrán de que “entre Todos los Santos y Navidad, es invierno de verdad” y toca encender la chimenea, o cuando menos poner el edredón grueso en la cama.

Fuera, en el jardín, reinan las hojas muertas de todos los colores. Poco se imaginan ellas, en su estado inerte, el éxito que tienen entre nosotros; cómo les cantamos, nos emocionan, nos llenan de esa melancolía positiva tan necesaria…

Pero también reinan las flores tardías, las de “día corto”: crisantemos, celosías, amarantos, coronados, dalias, nardos, cañas de las Indias, euriops… Puedes aprovecharlas para visitar y decorar las tumbas de tus seres queridos el 1 del mes (Todos los Santos), o para vestir tus jarrones, o para observar su devenir en los macizos, del más rabioso rojo, amarillo, etc., al degradado gris de su marchitez.

Todo bello en este mes… ¡de otoño!

Qué está pasando…

Es el momento de, por un lado disfrutar con las tonalidades foliares que adquieren colores magníficos al desaparecer la verde clorofila. Es una belleza efímera pero cierta, palpable y renovable otoño tras otoño. Por otro lado, es momento de proteger las plantas delicadas del frío, llevándolas a un lugar cálido, donde a pesar de estar frescas, ya que la calefacción sería fatal, no les hiele.

Ahora mismo:

Recoge los membrillos.  Tras el “veranillo del membrillo”, coincidente con el “veranillo de San Miguel), 29 de septiembre, los frutos del membrillero (Cydonia oblonga) se han puesto amarillos, olorosos y dispuestos para transformarse en la más rica confitura. Aprovéchalos para ello, o para, al menos, perfumar los armarios, las toallas, etc.

Noviembre: membrillos

Maduran los madroños. Con esa atractiva y rara facultad de florecer al mismo tiempo, los madroños (Arbutus unedo) se encuentran en plena maduración, tornando del amarillo verdoso al rojo más encendido, que es el color que pueden ver los pájaros a distancia, y así saber que se ha completado la maduración y se encuentran en plena sazón para entrar en sus buches. Date prisa y recógelos antes de que lleguen los amigos alados. De todas formas, deja siempre algunos frutos para ellos; será su despenda invernal.

Noviembre: madroños

Hay que proteger las plantas delicadas. En todo jardín se impone, y casi siempre lo hay, un refugio para plantas delicadas. Algún enclave donde no hiela y es posible trasladar esos ejemplares que dejados al relente en una noche de helada, sucumbirían sin remedio. Garajes con luz natural, cobertizos, galerías acristaladas, y muchos más son los lugares que tienes a tu disposición. Sobre todo es importante que los fríos no te pillen desprevenido, así que se diligente y lleva ya esos cóleos, aguacates, cintas y demás frioleras a buen recaudo.

Noviembre: plantas delicadas

Qué va a pasar…

A medida que los días son más cortos y oscuros, el frío nocturno va arreciando y eso hace que cada inserción de cada peciolo de cada hoja cierre el paso de savia hacia el limbo para que vaya secándose. Desaparece la clorofila y se produce la caída de follajes que tiene como momento culminante el mes que viene. Así que durante octubre será muy interesante observar cómo va cambiando el aspecto del jardín de un día para otro. Además, las bayas no faltarán y las setas empezarán a hacer acto de presencia.

 Llegarán las primeras escarchas.  A diferencia de las horribles y destructoras heladas negras, que se producen con aires fríos en atmósfera seca y matan a buen número de plantas , las escarchas o heladas  blancas son normales y a menudo benefactoras (protegen las plantas de temperaturas más bajas de cero grados), además de recubrir de belleza blanca el paisaje. En este mes suelen producirse las primeras, que culminan en los meses venideros.

Noviembre: escarcha

Las últimas hojas nos sorprenderán.   Es como el canto del cisne de las especies arbustivas y arbóreas de hoja caduca: poco antes de caer, las hojas se ponen aún más bellas, más encendidas. Por ejemplo, las hortensias de hoja de roble (Hydrangea quercifolia), muestran ese rojo granate tan atractivo por unos días… antes de la caída.

Noviembre: últimas hojas

Las moreras serán campeonas de rapidez.  Las moreras, ya se trate de moreras blancas (Morus alba), como negras (Morus nigra) son los árboles que tiran sus hojas con mayor rapidez. No es que las tiren pronto, es que desde que comienza su defoliación hasta que se quedan desnudas por completo, sólo median unos pocos días. Campeonas de caída de hoja veloz.

Noviembre: moreras

 

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