Lo que diciembre trae a tu jardín

“Amanecer y anochecer, en diciembre son casi a la vez”.

Desde el momento en que el calendario suelta su penúltima hoja, algo se mueve en todos nosotros, a veces con un cierto tono crítico: ¡Vaya, otra Navidad más en ciernes!, otra vez esa parafernalia de Nochebuena, Nochevieja, Año Nuevo…

¡Claro!, y el belén, el árbol de Navidad, la discusión entre los “papanoeleros” y los defensores de los Reyes Magos… ¡diciembre es así, y así lo queremos!

En este mes los árboles se acabarán de desnudar y el jardín se vestirá de invierno, que es lo mismo que decir que se desnudará casi por completo. Casi, porque los perennifolios y los persistentes cumplirán su cometido de abrigar y mantener decorado el ambiente. Pinos, cedros, cipreses, laureles, viburnos, madroños…, mantienen el interés verde mientras las ramas desnudas de arces, moreras, olmos o hayas enseñan formas preciosas, y si es con nieve o escarcha sobre ellas, mucho más.

A primeros de mes puedes, si te descuidaste, plantar los últimos bulbos de floración primaveral, tulipanes, narcisos, crocus, etc. Ya será imposible intentar con nazarenos o jacintos, demasiado avanzados.

Si todavía no has puesto a buen recaudo las especies frioleras, date mucha prisa y hazlo ya. También, vacía tuberías y mangueras para evitar su estallido en caso de congelación del agua que lleven dentro.

¿Qué está pasando?

La naturaleza nunca duerme, y ahora que hace un frío que pela, los narcisos ya vienen apareciendo en forma de pequeños ápices sobre el terreno pelado, presagiando floraciones muy tempranas en el año que viene. En el huerto, los ajos van germinando y enseñando la nariz.

Y si quieres flores, puedes plantar macizos de pensamientos, prímulas o alhelíes, que ponen colores al invierno…

La escarcha lo pondrá todo blanco algunas mañanas; no te preocupes, ese fenómeno protege las plantas de fríos más intensos. Ahora mismo:

  • Planta coles ornamentales.  Son exactamente iguales a las que compramos en la frutería, con la excepción de esos cogollos de colores en blanco o púrpura que desde hace ya algunos años evocan con claridad la época navideña. Estas preciosas coles ornamentales (Brassica oleracea), son baratas y pueden estar junto a ti (mejor en el exterior) hasta que suban a flor en primavera.
diciembre. Brassica oleracea
Brassica oleracea
  • Corta los crisantemos. Han estado en plena y bellísima floración en estos días atrás, desde Todos los Santos (1 de noviembre) hasta ahora, pero ya no aguantan más y sus flores están completamente pasadas… es el momento de cortar a ras de suelo toda la vegetación de tus crisantemos (Chrysanthemum morifolium). Hazlo, y comprobarás que ya cuentan con brotes verdes ahí abajo. Puedes abandonar el riego y utilizar lo cortado para el silo de compost.
diciembre. Chrysanthemum morifolium
Chrysanthemum morifolium
  • Recoge las hojas sobre el césped. La hojarasca que cae en esta época sobre el césped lo oscurece y puede llegar incluso a pudrirlo. Hay que recogerla, y para ello nada mejor que recurrir a la máquina segadora con su recogedor incorporado. Todo lo recolectado puede utilizarse para acolchar (cubrir el suelo de macizos y alcorques de árboles) para proteger raíces y microfauna. Aunque también puedes incorporarlo al silo de compost para confeccionar estupendos sustratos.

diciembre. hojas sobre cesped

¿Qué va a pasar?

Básicamente, lo que va a pasar en este mes es que, como decían Simon & Garfunkel, habrá “días de invierno en profundos y oscuros diciembres”, pero eso es parte del juego.

Los días fríos y grises son siempre antesala de la primavera radiante y luminosa, que está ahí esperando su oportunidad para hacer entrada triunfal. Mientras, aprovecha que no tienes que regar,  ni plantar, ni  tallar, ni hacer casi nada en el jardín, para leer junto a la chimenea o pasear enfundado en la parca más caliente que tengas. Y no olvides…

  • Las plantas frioleras pueden sucumbir.  Crees que el alféizar de tu ventana es un lugar protegido y de repente un día frío puede acabar con, por ejemplo, tu árbol de jade (Crassula arborescens) de la fotografía, que por debajo de 2-3 grados centígrados ya empieza a padecer. Vigila eso, porque las heladas a menudo nos pillan desprevenidos, ya que suelen suceder en noches tranquilas y rasas. Mete esas frioleras en casa… pero sin calefacción.
diciembre. Crassula arborescens
Crassula arborescens
  • Hay que plantar los ajos.“Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero”. Ten siempre presente este popular refrán para acudir a la frutería y comprar las cabezas de ajos (Allium sativum) más gruesas que encuentres, desgajarlas en dientes, y plantarlas (siempre con la nariz hacia arriba). Encontrarás cabezas de las dos variedades cultivadas en todo el mundo, blancos y rosa. Puedes poner unas filas de cada, para recolectar de forma escalonada; primero los “rosa primerizos”, después los “blancos tardíos”.
diciembre. Allium sativum
Allium sativum
  • Disfruta las estructuras arbóreas.  A pesar de que algunas especies arbóreas, como robles y hayas, cuentan con la propiedad de la marcescencia, que permite que las hojas secas bajas permanezcan en invierno en las ramas, en este mes lo normal es que los árboles queden despojados de hojas y eso te permita descubrir y disfrutar sus estructuras, arquitectónicas, artísticas, perfectas. Este de la fotografía, es un roble americano (Quercus rubra) en la Francia atlántica (Vendee), que ilustra nuestra idea a la perfección…
diciembre. Quercus rubra
Quercus rubra

 

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