Marzo: flores, vientos, heladas tardías y olor a azahar

“En marzo la veleta, ni una hora quieta”. Eso es, al menos, lo que dice el refrán. Es este un mes cambiante, en el que las plantas brotan sí o sí,  pero en el que hay que prestar atención también a las heladas tardías.

Este mes es bronco e indómito. Cuando los agricultores quieren efectuar reparaciones en sus silos, pajares, naves o vallas, esperan a que pase marzo porque sus ventarrones impiden sus realizaciones o las tiran como si fueran papel de fumar.

¿Son buenas y efectivas las plantaciones de marzo? Sin duda, pero será necesario tener siempre en mente el refrán de la veleta (ver arriba). Conviene preparar tutores, bridas y martillo para acompañar a los árboles y arbustos a plantar este mes. Será conveniente, incluso, no regar lo plantado hasta pasados dos días con objeto de que el terreno acoja a los cepellones con la mayor fuerza posible. Y, desde luego, nada de encharcar los alcorques plantados, no sujetarían los paquetes radiculares. Pero, además, siendo marzo un mes estupendo para las siembras, es malévolo, porque sus airazos se llevan las semillas lejos, lejos. El césped hay que sembrarlo en un día de calma, aunque haya que esperar una semana a que pare esa dichosa veleta.

Respecto a nuestro bienestar, el mes tiene de todo y eso puede convertirse en delicioso o incómodo. Qué cierto es eso de “De marzo no te fíes, que es traidor, tan pronto frío como calor” o “Marzo varía siete veces al día”. En la misma jornada hay que salir de casa con el abrigo y los guantes, para regresar en mangas de camisa. Resultado: alternancia de 15 grados en la misma jornada.

Pero lo importante es que los días son más y más luminosos, aparecen narcisos y algún que otro tulipán, llegan los cucos y cantan los mirlos. Todo eso, sin contar con el azahar, que desde naranjos y limoneros embriaga al más pintado.

¿Qué está pasando?

Protagonistas en marzo son los narcisos, que, naturalizados en sus zonas de dominio, llenan todo de perfume y color en todos los matices del amarillo. De todas formas, no olvides a las mimosas y magnolios de flor, que llegan con fuerza, asombrando como todos los años. Ahora mismo:

  • Narcisos aquí y allá. Aunque asoman cada año aproximadamente en los mismos sitios, lo cierto es que sorprenden cuándo y dónde menos los esperamos. El narciso es la bulbosa ideal para ser naturalizada. Llena el mes de marzo con su fuerza y su suavidad al mismo tiempo.
Narcisos
Narciso
  • Los magnolios no temen al frío. Desde dos meses atrás, en pleno invierno, los enormes capullos de los magnolios de flor se han ido cuajando y engrosando para empezar su despliegue justo en este momento. Su área de expansión es reducida, ya que no le vale cualquier suelo ni cualquier clima, pero merece la pena instalarlo en macetones o patios confinados.
Magnolios
Magnolios
  • Caléndulas por doquier. Ningún mes gusta más a las caléndulas (o maravillas) como marzo. Su facilidad para resistir año tras año resembrándose es asombrosa, aunque vaya perdiendo cada temporada algo de calidad. Plantar caléndulas es siempre una acción satisfactoria a largo plazo… y corto, naturalmente.
Caléndulas
Caléndulas

¿Qué va a pasar?

Seguramente, lo más importante será la emergencia de los tulipanes, que son esperados con pasión por sus grandes seguidores, legión en todo el mundo. Los cerezos de flor se llenarán de botones, promesas de color pastel. En sus macizos, los pensamientos y prímulas alegrarán la segunda quincena del “mes de Semana Santa”, aunque este año es el que viene.

  • Aparecerán los dientes de león (Taraxacum officinale). Sólo los primeros, pero serán el asombro y alegría de todos. Se cuelan en los macizos, las jardineras, los macetones, los céspedes, y por supuesto en los campos. Nada proprociona tanta alegría y sensación de tiempo franco y bueno. Y si quieres hacer una ensalada con ellos…
Dientes de león
Dientes de león… y la gata Fidias.
  • Se cuajarán las mahonias (Mahonia aquifolium). Desde el mes pasado sus amarillos pompones florales, chillones y fragantes, alegraron jardines, calles y vidas. En marzo se cuajan y presentan aspectos abigarrados y mágicos. Jardines clásicos de toda España están vestidos por mahonias, que lucen esos follajes de gran calidad, similares a los del acebo.
Mahonias
Mahonias
  • Asombrarán las flores de los frutales. Aunque aún no es el mejor momento para los árboles  de pepita, manzanos perales y membrilleros, ya empiezan a aparecer los de hueso son sus brillantes floraciones. Nos referimos a los  ciruelos y un poco los cerezos. En cambio ya se han pasado los almendros,  y los nísperos del Japón (foto) resisten todavía dándonos todo su color y sobre todo fragancia maravillosa.
Nísperos del Japón
Nísperos del Japón
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