El Feng Shui en tu jardín: un espacio de armonía, equilibrio y tranquilidad

Vuelta al trabajo, al estrés, al atasco, a las prisas del día a día… Es lo que tiene septiembre. Por eso, esta época del año es perfecta para recuperar los momentos de relax y tranquilidad que tanto necesitamos. Y qué mejor manera que hacerlo en tu jardín o terraza. Tu lugar favorito de la casa, porque es donde realmente desconectas de todo. Pero, ¿y si fueras un poco más allá? ¿Y si convirtieras tu jardín en un espacio lleno de armonía, equilibrio y energía positiva? ¿Un auténtico espacio Feng Shui?

En este post te vamos a contar las claves de esta filosofía milenaria y cómo puedes aplicarla a tu jardín, a tu terraza y a tu vida.

 

¿Qué es el Feng Shui?

Es una filosofía milenaria que tiene su origen en China y que consiste en crear una atmósfera relajada, serena, equilibrada, espiritual, en armonía con la naturaleza y los diferentes elementos que componen tu jardín: decoración, espacios, mobiliario, plantas, agua… Y que permita la fluidez de las energías positivas.

Un equilibrio saludable que prioriza la sencillez frente al lujo, las sensaciones frente a la mera estética, espacios diáfanos y pacíficos frente a las formas agresivas.

Lo mejor de la filosofía Feng Shui es que no se compone de reglas estrictas, sino que marca unos sencillos patrones, unas claves básicas que tú adaptas a tu espacio y a tu forma de entender el jardín.

 

Claves para convertir tu jardín en un espacio Feng Shui

Además de la sencillez en la decoración y los espacios abiertos -para que la energía fluya libremente- el Feng Shui marca una serie de pautas básicas en los elementos que componen el jardín: color, luz, agua, mobiliario y plantas.

 

El color

El color blanco crea siempre una atmósfera de armonía y paz. Es uno de los principales colores en el Feng Shui, pero no el único. También son muy recomendables los tonos pastel, los colores vivos como el naranja en algunos detalles e incluso los colores primarios y más intensos, llenos de energía y fuerza. Huye de los tonos oscuros y pesados, que suelen asociarse con el pesimismo.

 

El agua

El agua es un gran activador de energía positiva y de relax. Pero no agua estancada, tiene que fluir, mantenerse en movimiento para renovar las energías. Y también para proporcionarnos una gran calma a través de su sonido mientras fluye suavemente. Si no tienes un pequeño arroyo natural a mano, hay otras opciones igual de eficaces, como una fuente de agua, un estanque o incluso una piscina. Lo importante, siempre, es que el agua fluya generando esa sensación de paz interior y armonía.

 

 

La luz

La iluminación es esencial en tu espacio de armonía y tranquilidad. Utiliza fuentes de luz tenues, cálidas y acogedoras, especialmente velas de todo tipo, color y aroma. Y también candelabros, guirnaldas de luz, faroles, focos de baja intensidad. Durante el día, siempre luz natural, pero utiliza pérgolas, tejadillos de bambú o sombrillas para atenuar la luz del sol si es muy intensa.

El mobiliario

Además de dejar espacios abiertos, evitando muros y cerramientos, es también fundamental que el mobiliario esté en armonía con el resto del jardín. En general, evita formas agresivas, ángulos agudos, simetrías y rectas demasiado largas. Deben prevalecer las formas curvas, suaves, así como las texturas naturales, especialmente madera y mimbre, y elementos que aporten color y viveza al conjunto (cojines, telas, mantas).

Como elemento decorativo y armonioso, los senderos o las piedras –de diferentes tamaños y tonos- son también una parte esencial del Feng Shui. Los primeros ayudan a la fluidez de la energía y las piedras contienen baja energía y por tanto se complementan con otros elementos de mayor intensidad. Pero recuerda que también aquí priman las curvas y las formas suaves y redondeadas.

 

Las plantas

Por supuesto, en un jardín que busca la armonía con la naturaleza y la fluidez de la energía positiva, no podía faltar una abundante vegetación. Plantas, flores, arbustos y árboles son los principales protagonistas de un jardín Feng Shui, todos ellos mezclados con sencillez y equilibrio para que ninguno destaque sobre el resto. Una rica variedad que aporta energía, armonía de colores, aire puro y una atmósfera de tranquilidad natural.

No existen variedades determinadas en el Feng Shui, pero sí existen algunas especies que son más habituales por su simbología y su representación de la belleza, la longevidad, la salud, la pureza o el amor. Entre los árboles, los frutales, los pinos, los bambúes o las coníferas. Las plantas verdes transmiten paz y armonía, y se deben combinar con macizos de flores que aporten color y vitalidad. Peonía, crisantemo, flor de loto, jade, orquídea o jazmín son ideales para este tipo de jardines, lo mismo que las trepadoras y plantas saludables como la manzanilla.

 

En definitiva, la filosofía Feng Shui aplicada a tu jardín o terraza te regala ese espacio de armonía, tranquilidad y equilibrio que tanto necesitas. Un remanso de paz y belleza donde te puedes relajar como mereces y desconectar del estrés diario. Que lo disfrutes…

 

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